martes, julio 26, 2005

la flaca

para pompy


mis yemas en su cintura
su cadera armoniosa
criminal
que me inspira
que se abandona a las caricias
que me empuja desde su tallo
hasta la última capa del cielo

sus brazos largos
como ramas que se abren
a mis besos húmedos
y somos también
como el agua
y la vida

a veces soy un canario
que afina mi garganta
con su saliva savia
que posa en su cuello
que le ríe al alba
que se acurruca en su axila
cuando muere el día

una semilla tímida en mi mano
hoy una arboleda en mi pecho
que fractura mis penas pantanosas
que me elevan por tanta ternura
esos abrazos que me albergan
que me sienten de raíz
hasta mi última hoja

estirarme alto, bien alto
separando mi cuerpo
del suelo
mordidas
miradas
sonrisas
lluvia
lengua
escalar su espalda
rasguñar la blanca pasarela
hacia otra parte
hacia el fallecimiento perfecto
el dulce orgasmo